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10 de febrero de 2016

35 mm: Standard Gauge Of Memory


Engram Of Returning (2015) Daïchi Saïto

El jueves 11 de febrero el Instituto Finlandés de París acoge la sesión 35 mm: Standard Gauge Of Memory, una muestra de experimentaciones fílmicas realizadas en 35 mm, el formato estándar de la industria cinematográfica. La inclusión de los seis trabajos incluidos en este programa seleccionado por la distribuidora Light Cone implica el uso de este formato específico, elaborado por artistas y cineastas bajo inquietudes perceptivas, paisajísticas y memorísticas que remiten a los usos plásticos de la imagen. Incidir sobre la textura granulosa de la emulsión cinematográfica, enfatizando la materialidad del soporte, es una de las principales estrategias implementadas por unos virtuosos de los diferentes tratamientos químicos susceptibles de aplicarse al celuloide. Daïchi Saïto, Christopher Beck y Emmanuel Lefrant estarán presentes en la sesión para entablar un debate con los espectadores.

Programa completo:

Ouverture by Christopher Becks 2010 / 35 mm / n&b / sil / 5' 00 
Le Pays Dévasté by Emmanuel Lefrant 2015 / 35 mm / coul / son / 11' 30
Jours En Fleurs by Louise Bourque 2003 / 35 mm / coul / son / 4' 59
I Don't Think I can See An Island by Christopher Becks & Emmanuel Lefrant 2016 / 35 mm / coul / son / 4' 10
Le Granier by Olivier Fouchard 2007 / 35 mm / coul / sil / 15' 00
Engram Of Returning by Daïchi Saïto 2015 / 35 mm / coul / son / 18' 30



Jours En Fleurs (2003) Louise Bourque
Le Granier (2007) Olivier Fouchard
Le Pays Dévasté (2015) Emmanuel Lefrant

22 de marzo de 2015

Courtisane Festival 2015


Los Angeles Plays Itself (2003) Thom Andersen

El festival de cine de Courtisane (Bélgica) llega a una nueva edición con una selecta programación de cine libre, reflexivo y personal. Entre los días 1 y 5 de abril la ciudad belga acoge una serie de proyecciones fílmicas que constituyen "un mosaico calidoscópico de estilos, medios, gestos, lenguajes y emociones". El norteamericano Thom Andersen y el portugués Pedro Costa son los homenajeados con dos retrospectivas parciales que incluyen sus trabajos más recientes, The Thoughts That Once We Had (2015) y Cavalo Dinheiro (2015). Tres performances a cargo de William Hooker, John Wiese y Jakob Ullmann, una retrospectiva dedicada al cineasta ruso Sergei Loznitsa, un ciclo de cine afroamericano realizado en Los Ángeles –titulado L.A. Rebellion: Creating a New Black Cinema– y las proyecciones Selection 2015, donde se establecen diálogos entre piezas antiguas y creaciones recientes de artistas que trabajan con la imagen en movimiento, forman el grueso de uno de los festivales europeos punteros en diagnosticar el buen estado del cine y la videocreación más crítica y arriesgada.


Eadweard Muybridge, Zoopraxographer (1975) Thom Andersen
Production Footage (1971) Morgan Fisher
Where Does Your Hidden Smile Lie? (2001) Pedro Costa

25 de octubre de 2014

Cherry and Martin Gallery – Pat O'Neill


Untitled (Head/Tail Strips) (1974)

La galería de arte de Los Ángeles Cherry and Martin es la representante de la obra plástica del cineasta Pat O'Neil, un trabajo que, entre los días 23 y 26 de octubre, se presenta por primera vez en Europa, concretamente en la feria FIAC de la ciudad de París. Collages fílmicos, esculturas cercanas a los presupuestos del Arte Pop y proyecciones en loop de filmaciones transferidas a video, forman el trabajo expositivo de uno de los principales cineastas experimentales surgidos durante los años sesenta en la Costa Oeste estadounidense. Este maestro de la copiadora óptica –con filmes paradigmáticos de la superposición de imágenes en movimiento bajo ejes de simetría como es el celebrado 7362 (1967)–, elaboró, a mediados de los años setenta, un conjunto de composiciones abstractas de fragmentos de celuloide colocados sobre vidrio que celebran la presencia física de un material, la película de 35mm, agrupada aquí bajo consideraciones relativas a fundidos, colas iniciales o colas finales. La próxima exposición individual de O'Neil se inaugurará el 28 de febrero de 2015 en este espacio artístico californiano de ámbito privado.


Untitled (Fades) (1975)
Untitled (Ruled/Scratched) (1975)
Untitled (Strips) (1974)

13 de julio de 2013

Insular – Ramon Masats




Insular (1971) es un de los trabajos fílmicos españoles más significativos en relación a la conjunción entre nuevas músicas y experimentación visual. La búsqueda de asociaciones formales es una de las constantes en una película en color que documenta  los paisajes, las poblaciones y las gentes de Lanzarote a lo largo de veintiséis minutos. Rodado en 35 milímetros y producido por Radio Televisión Española, Insular es un filme documental, visualmente espectacular, auditivamente inquietante. Tras el título de los créditos iniciales aparece una indicación del todo ilustrativa de lo que vendrá a continuación: “Seis temas de Luis de Pablo visualizados por Ramón Masats”. Esta es la explicación previa a la aparición de un primer plano del mismo compositor activando  un magnetófono. Este subtítulo explicativo permite intuir que el sonido se ha realizado anteriormente a la filmación. Estamos ante una propuesta fílmica donde el sonido directo, los diálogos y las voces en off quedan completamente descartados. Son los temas musicales los que marcan la pauta de un filme vibrante, de factura impecable. Cesuras (1963), Ein Wort (1964), Módulos III - a (1967), Módulos V (1967), Polar (1961) y Imaginario II (1967-68) son los títulos de los seis temas incluidos a lo largo del trabajo. Cada uno de ellos concreta la representación de algunos de los aspectos más destacados de esta isla del archipiélago canario. El primer bloque visualiza un paisaje desértico hecho de arena, rocas, montañas y volcanes. Alternando planos de detalle con planos aéreos filmados desde un helicóptero, se promueve un ritmo acelerado determinado por continuas panorámicas laterales, bruscos travellings hacia adelante y frenéticos montajes que rivalizan con los cortes de notas aleatorias de percusiones, violines e instrumentos de viento. Ein Wort amplía la representación paisajística acercándose a poblaciones de las que emergen diferentes fachadas de habitáculos. Paredes, puertas y ventanales crean sinergias con sonidos disonantes improvisados. Las salinas de las zonas costaneras y los rituales de sus trabajadores acaparan el imaginario del tercer bloque, mientras los demás temas quedan ilustrados por elementos tan dispares como danzas tradicionales de gentes disfrazadas, entrenamientos de lucha libre en la playa o ridículos paseos de turistas sobre dromedarios.

En esta producción fotografiada por Federico G. Larraya y montada por José Luis Berlanga, Ramón Masats consta como guionista y realizador. La música de Insular está interpretada por músicos pertenecientes al grupo instrumental Alea dirigido por José María Franco Gil, la Orquesta sinfónica de la R.T.V.E. dirigida por Odón Alonso y el Conjunto de Música Contemporánea de Madrid, al frente del cual se halla Enrique G. Asensio. Entre los solistas tan solo se citan –en los créditos finales– la mezzosoprano Anna Ricci y el organista Gerd Zacher. Todos ellos participan en una banda sonora vibrante, rica, a ratos lúgubre, marcada por instrumentos acústicos, cuerdas vocales y distorsiones de las grabaciones. Manuel Palacio y Eugeni Bonet ya observaron los vínculos que se establecían entre los sonidos y las imágenes, no tanto desde un punto de vista semántico, sino desde cierta perspectiva estética. Para ellos la visualización de los temas musicales trataba de favorecer “correspondencias formales, rítmicas y asociativas”. Es decir que la realización final de Masats no es solo un ejercicio de documentación de una zona geográfica concreta sino también una propuesta artística sorprendentemente fresca determinada por la dialéctica entre los instrumentos sonoros y los cinematográficos. 






6 de mayo de 2013

China Girls – Filmforum


To the Happy Few (2003) Thomas Draschan y Stella Friedrichs

El domingo 12 de mayo Los Angeles Filmforum organiza una sesión inusual de cine de apropiación centrada en el motivo recurrente de la China Girl. Genevieve Yue ha seleccionado un cúmulo de piezas breves que manipulan creativamente una serie de imágenes que originalmente se utilizan como referencia para determinar la exposición, la densidad de la imagen y el balance de colores. A los rostros femeninos acompañados de muestras de colores homogéneos también se les llama "China doll" o "Girl head" y su función es procurar conseguir una óptima fidelidad en el laboratorio, en relación a la percepción lumínica de la realidad. Y su presencia es prácticamente imperceptible ya que solo aparecen en un fotograma al final de ciertas bobinas. Como indica Genevieve Yue las China Girls "han sido un sujeto convincente para cineastas experimentales que han examinado, variablemente, cuestiones sobre la materialidad del celuloide, aquello que queda detrás de las cámaras en la industria fílmica y el papel marginal que a menudo desempeñan las mujeres".

Programa:

Film in Which There Appear Sprocket Holes, Edge Lettering, Dirt Particles, Etc. by Owen Land (formerly known as George Landow) (1965-66, 16mm, color, silent, 4 min.)
Standard Gauge by Morgan Fisher (1984, 16mm, color, sound, 35 min)
China Girls by Michelle Silva (2006, 16mm, color, sound, 3 min.)
To the Happy Few by Thomas Draschan and Stella Friedrichs (2003, 16mm, color, sound, 5 min.)
MM by Timoleon Wilkins (1996, 16mm, color, sound, 8 min.)
Releasing Human Energies by Mark Toscano (2012, 16mm, color, sound, 5.5 min.)



Releasing Human Energies (2012) Mark Toscano
China Girls (2006) Michelle Silva

15 de noviembre de 2012

Tango – Zbigniew Rybczynski


Tango (1980)

Hace tres años que imparto un seminario de primero de bachillerato llamado El lenguaje audiovisual. Es una unidad de seis horas que forma parte de la asignatura Ciencias para el mundo contemporáneo. Se da a todos los grupos de primero de la escuela –donde trabajo hay un total de diez–. El primer día de clase siempre visionamos la pieza Tango (1981) de Zbigniew Rybczynski en DVD. Más de 400 adolescentes han visto este filme de ocho minutos, junto a sus compañeros de clase. La proyección resulta ser toda una experiencia. Fascina ver el desconcierto que provoca, alegra comprobar el jolgorio que suscita.

Tango es una propuesta fílmica indudablemente inusual, delirantemente festiva. Rompe las expectativas del espectador y transforma las ideas preconcebidas sobre la narración cinematográfica de un modo asombroso. Y es que en la adolescencia, muchas veces, se da todo por sabido. Plantear una pregunta como ¿qué es el cine? parece del todo inadecuado para ellos –como cuando a principios de los ochenta se cuestionaba qué era el vídeo y de repente llegaron los videoclubs para acabar, lamentablemente, con las dudas–. Para ellos el cine solo son los largometrajes narrativos que ocupan la multiplicación de pantallas de nuestro entorno.

Resulta curioso observar las reacciones de los estudiantes ante un filme en el que no se da ningún tipo de directriz para observarlo. No hay textos escritos, no hay diálogos, no hay voz en off, no existe ningún personaje principal, tampoco hay un único foco de atención. No hay ningún hilo conductor que permita entender el porqué de su despliegue formal. No hay ningún razonamiento argumental que justifique el devenir de lo ocurrido. En ningún caso hay un desarrollo causal coherente. Nada se explica, poco tiene sentido. No es un filme basado en ningún libro. Ninguna novela se acercaría, ni por asomo, a lo que sucede en esta película. Lo que sí hay son decenas de personajes que realizan una sola acción, repetida en bucle progresivamente. Solo hay un escenario: una habitación con tres puertas, una ventana, una cama, una estantería y una mesa central. Son unos pocos elementos escenográficos que sirven para contextualizar algunas de las interpretaciones de los actores. Todos ellos actúan como si estuvieran absolutamente solos en ese espacio, comportándose como si no hubiera nadie a su alrededor. Se muestran ajenos a los demás, pero el espectador los ve simultáneamente como un todo.

La falta de elementos narrativos –tanto escritos como verbales– contrasta con la acumulación de información visual y con el contrapunto sonoro. A lo largo de ocho minutos sucede de todo –tanto o más que en "la escena del camarote de los hermanos Marx"–. Se escucha un tango –de ahí el título del filme– y se repiten efectos sonoros sincronizados. Comer, dormir, vestirse, llorar, arreglar una bombilla, hacer el pino o fregar el suelo son algunas de las acciones que tienen lugar. El primer elemento en hacer acto de presencia es un balón que se cuela por la ventana. Un niño se asoma a ella y, al ver que no hay nadie en ese habitáculo, decide entrar, sigilosamente, para recuperar el cuero. A partir de aquí empiezan a entrar personas (hasta treinta-y-seis) cuya interpretación se limita a una sola filmación, copiada repetidas veces en la post-producción.

Un objeto relacionado con el juego y el entretenimiento es el elemento que activa la acción de un filme lúdico, una celebración, enigmáticamente distendida, sobre la existencia del ser humano. Personas de géneros y edades diferentes quedan fotografiados, filmados y copiados como si de un fotomontaje en movimiento se tratara. Este carácter formal convierte la película en una obra de animación con filmaciones reales (ganadora del Oscar al mejor cortometraje de animación en 1983). El copiado óptico de cada intervención y el bucle en el que se introducen los figurantes lo convierten en un collage fílmico donde las preguntas del espectador parecen ser ilimitadas: ¿Qué sucede? ¿Por qué sucede de este modo? ¿Quién está detrás de este engranaje? ?A dónde nos lleva su desarrollo? Las conjeturas tampoco parecen tener fin: ¿Estamos ante un resumen del devenir de la existencia? ¿Es una representación del irremediable destino? ¿Hay alguien ahí moviendo todos estos hilos? ¿Hemos venido aquí a pasar el rato, abrir y cerrar puertas repetidamente hasta un día concreto? ¿Por qué no hay más bien nada?

Resulta pertinente elucubrar un significado que equilibre lo sucedido entre estas cuatro paredes. Finalmente Tango puede interpretarse como la representación del ciclo vital mediante acciones simultáneas, en un contexto geográfico delimitado en tiempos paralelos. La película se puede ver como una creación donde los seres humanos se presentan de modo yuxtapuesto con movimientos predeterminados. El destino ya está marcado y las posiciones que ocupan son siempre las mismas, como si formaran parte de un videojuego arcade primigenio, matemáticamente calculado para encajar como un rompecabezas. En palabras del propio Zbigniew Rybczynski el proceso de creación del filme es el siguiente: "I had to draw and paint about 16.000 cell-mattes, and make several hundred thousand exposures on an optical printer. It took a full seven months, sixteen hours per day, to make the piece. The miracle is that the negative got through the process with only minor damage, and I made less than one hundred mathematical mistakes out of several hundred thousand possibilities”.

En última instancia el visionado del filme favorece establecer un debate posterior. Permite reflexionar sobre el valor de la pieza a nivel estético, entender su carácter conceptual y usar las palabras para entender algunas de las dinámicas que sugiere sutilmente. Hablar de ella ayuda a ampliar el campo de acción desde el que se ve el cine en un momento especialmente saturado de producciones audiovisuales unívocas, en pantallas digitales omnipresentes.



30 de mayo de 2011

Taller de animación experimental

Apropiación, montaje y collage sobre película de 35mm

La primera semana de julio se organiza en Circuit Torçat otro curso de cine experimental, reciclaje, desmontaje y cine de animación sin cámara. Si el último estuvo dedicado al soporte super 8, el de ahora se centra en el 35mm. Los días 1, 2, 3 y 8 de julio de 2011 Oriol Sánchez impartirá un taller teórico y práctico en el que se visionaran piezas de cineastas como Cécile Fontaine o Steven Woloshen.

Más información: http://www.circuittorcat.com/35mm








La Pêche Miraculeuse (1995) Cécile Fontaine

2 de febrero de 2009

Mock up on Mu (2008) - Craig Baldwin

Publicado en BLOGS&DOCS (febrero 2008)



Mofarse de la Luna es un ejercicio disparatado que a nivel cinematográfico solo tiene motivo de ser en manos de cineastas incomformistas como Craig Baldwin. Este realizador norteamericano, adalid del underground y especialista en el reciclaje y el desmontaje de archivos cinematográficos ajenos, ha elaborado un nuevo largometraje heterodoxo de found footage solo apto para iniciados.

Continuando su reflexión sobre la representación cinematográfica de la Historia, Mock up on Mu (C. Baldwin, 2008) se presenta como un delirio audiovisual, una burla saturada de estímulos sensoriales que, situándose entre el biopic intransigente y la ciencia ficción paranoica, utiliza cierta mitología recóndita para construir una película inabarcable de dos horas de duración. Contextualizado geográficamente entre el pasado de una California espiritual y el futuro de un imperio llamado Mu (la Luna), el filme extiende sus coordenadas temporales entre finales de los años ’50 y el año 2019. Y lo hace para establecer vínculos personales y conceptuales entre Jack Parsons, L.Ron Hubbard, Marjorie Cameron y el más allá.

Partiendo de un argumento hiperbólico que configura un recorrido inverosímil por las actividades fantasiosas y el carácter excéntrico de estos tres personajes emblemáticos de la California contracultural de los años sesenta, Craig Baldwin mantiene el proceso creativo que ya demostraba en Spectres of the Spectrum (1999). Pero aquí la magnitud de la empresa sobredimensiona los efectos colaterales. Cruzando insistentemente recursos del cine de vanguardia, elementos del cine de ficción y residuos documentales, Craig Baldwin articula un discurso que, aprovechando material de segunda mano (todo tipo de filmaciones en 16mm posteriormente transferidas a video digital, pertenecientes a su colección de reportajes, filmes educacionales, industriales, cine de animación y títulos de serie B de ciencia ficción, entre muchos otros), introduce un conjunto de personajes de la historia reciente interpretados con mayor o menor fortuna por actores no profesionales. Kal Spelletich, Damon Packard y Michelle Silva son los encargados de encarnar respectivamente tres figuras como Jack Parsons (investigador de la tecnología aeroespacial, fundador del Jet Propulsion Lab, el Aerojet Corp. y seguidor del escritor ocultista Aleister Crowley), L.Ron Hubbard (escritor de ciencia ficción conocido por ser el fundador de la Dienética y la Cienciología) y la artista beatnik Marjorie Cameron (“la madre del movimiento New Age”).






Las creencias y las vivencias de los tres quedan insistentemente ensambladas a lo largo de trece capítulos diferenciados con intertítulos digitales, cuyo principio constructivo es la acumulación. Es así como la propuesta demuestra una metodología consecuente con el desarrollo argumental que atestigua: un amalgama de microhistorias que especulan sobre la militarización del espacio, los entresijos de religiones alternativas y la creencia en ocultismos por parte de vidas situadas al margen. El resultado es un híbrido imposible que contiene características narrativas del cine de género (ciencia ficción, terror, western, etc), recursos formales del cine de vanguardia (found footage heterogéneo hasta la extenuación) y dejes documentales (uso de archivo supuestamente concordante a las explicaciones de unas voces en off caveronsamente tendenciosas). Todo ello queda expuesto como un ejercicio de bricolaje, un collage audiovisual solucionado como un cuerpo ideológico radical donde, lúdicamente, se privilegia la festividad de las posibilidades del medio a la exposición fidedigna y coherente de los hechos recreados.

Con su nueva apuesta el realizador de San Francisco se aleja de la unidad formal de Tribulation 99: Alien Anomalies under America (1991) y del carácter documental de títulos anteriores como Sonic Outlaws (1995). La celebrada indagación por las conspiraciones y las intervenciones políticas de Estados Unidos en territorio Latinoamericano de la primera, y la documentación de la escena musical experimental de apropiación (por parte de gente como John Oswald o Negativland) de la segunda, dan paso a una ácida aglomeración de opciones fílmicas inclinadas hacia la ficción. Una ficción ya presente en Spectres of the Spectrum pero introducida ahora con mayor osadía. Con Mock up on Mu Craig Baldwin juega sin miramientos con todo lo que encuentra a su alrededor, reinventando conceptualmente su cine para dar con una estética realmente agotadora que no entiende de términos medios.




17 de enero de 2009

Edwin S. Porter – The Great Train Robbery



Edwin S. Porter - The Great Train Robbery (1903)
35mm film, black and white with color tinting, silent,
11 minutes (approx.). Preserved with funding from the
Celeste Bartos Film Preservation Fund.
The Museum of Modern Art, New York

9 de enero de 2009

"All You Need For A Movie Is A Girl And A Gun"



Póster diseñado por Samantha Hamerness-Coombs
para la película Amerika (1972-1983) de Al Razutis.

2 de diciembre de 2008

21 de noviembre de 2008

El Último Truco – Sigfrid Monleón




El Último Truco (2008) es un largometraje dirigido por Sigfrid Monleón que documenta la trayectoria del decorador artístico Emilio Ruiz del Río (1923-2007). Este maquetista fue uno de los expertos en efectos especiales más singulares de la cinematografía internacional. Trabajó para cerca de 500 películas, entre las que se encuentran algunas de las superproducciones más reconocidas de la historia del cine. Espartaco (Stanley Kubrick, 1960), Rey de reyes (Nicholas Ray, 1961), Doctor Zhivago (David Lean, 1965) o Dune (David Lynch, 1984), entre muchas otras, figuran en su currículum. Caso aparte merece su aportación a Operación Ogro (Gillo Pontecorvo, 1978). Ahí representó el atentado terrorista que acabó con la vida de Carrero Blanco en 1973, convirtiéndose en un documento insólito por el uso dado con posterioridad (una invención presentada como hecho verídico en reportajes, noticiarios y documentales televisivos). La especialidad de Emilio Ruiz fue la decorar planos generales mediante pinturas y estructuras tridimensionales en miniatura que, elevadas y situadas a dos metros de la cámara, permitían crear efectos de ilusión óptica. Engañando el ojo del espectador fantaseaba con paisajes insólitos, tanto históricos como de ciencia ficción. Su pasión, su devoción y su completa dedicación al oficio le valieron el reconocimiento de la industria del cine.

El documental de Sigfrid Monleón explica con detenimiento algunos de los momentos más representativos de su filmografía, deteniéndose en curiosidades que dotan de sentido del humor la narración. Las capturas observacionales de la realización de su últimas maqueta conducen el filme hacia un recorrido distendido, excelentemente hilvanado. Entrevistas a directores, fragmentos de escenas de películas y material de archivo se conjuntan para mostrar ejemplos de algunas de sus realizaciones más significativas. Los elementos metafílmicos que se introducen, de modo casi imperceptible (mesa de montaje analógica, final cut, juego de soportes, efectos videográficos y digitales, etc.), junto con el milimétrico trabajo de edición, favorecen el ritmo vigoroso de la película. Ésta muestra una visión ilusionista del cine, un arte decantado aquí hacia el entretenimiento y la espectacularidad. El carácter metacinematográfico se muestra "en cuanto artificio y espectáculo, dejando ver al espectador la magia de la puesta en escena invisible, siempre negada en aras de una hipertrofia del realismo" (1). Y lo hace con ingeniosidad, situándose entre la biografía al uso, el making of pedagógico y la fascinación cinematográfica de obras ilusionistas como Film Before Film (Werner Nekes, 1986).

(1) Luis Navarrete. Una aproximación al metacine. Zemos 98. Mayo 2003.

6 de noviembre de 2008

Peter Tscherkassky, del super 8 al CinemaScope

Publicado en el número 22 de BLOGSANDOCS



El Festival Internacional de Cine de Gijón de 2008 organiza una retrospectiva parcial de la obra de Peter Tscherkassky que se proyectará en dos sesiones programadas por el propio director. La primera cuenta con una selección de piezas inclinadas hacia la abstracción visual, realizadas principalmente en formato amateur, rodadas en super 8 pero kinescopadas a 16mm: Urlaubsfilm (1983), Liebesfilm (1982), Tabula Rasa (1987-89), Parallel Space: Interview (1992), Nachtsück (Nocturne) y Dream Work (2001). La segunda sesión sigue un eje temático de material apropiado que finaliza con el grueso de su obra en CinemaScope: Freeze Frame (1983), Happy-End (1996), Shot-Countershot (1987), Manufraktur (1985), Get Ready (1999), L’Arrivée (1997-98), Outer Space (1999) y Instructions for a light and sound machine (2005).

El uso de un determinado formato cinematográfico resulta decisivo para la apreciación de una obra fílmica como la de Peter Tscherkassky, que prima los valores estéticos por encima de los conceptuales. Aunque el cuestionamiento del propio dispositivo, la ruptura ilusionista y el estudio de las posibilidades del medio cinematográfico sean algunas de las constantes en la obra del cineasta austriaco, resulta preciso observar que sus películas conmueven por la asombrosa combinación de imágenes y sonidos que transmiten. Son filmes que seducen a nivel sensorial. El discurso que argumentan queda en segundo plano. Esta tendencia al esteticismo no sólo remite a un conocimiento pormenorizado de la historia del cine de vanguardia (especialmente a nivel tecnológico), sino que además indica el carácter típicamente postmoderno de una propuesta donde la fragmentación, la brevedad, la superficialidad, la citación y el reciclaje son recursos habituales.

Peter Tscherkassky es una de las voces más consolidadas del panorama experimental internacional, pero su estatus actual no es producto de un golpe de suerte sino de la perseverancia de alguien que se siente fuertemente ligado a su práctica. A pesar de estudiar periodismo, políticas y filosofía en la Universidad de Viena, el joven Tscherkassky desplaza sus inquietudes hacia el cine de vanguardia gracias a una serie de lecturas del historiador P. Adams Sitney que presencia en 1978. Ese primer encuentro se traduce en un hallazgo definitivo del que emerge una voluntad artística, agitadora, curatorial y teórica. En 1979 se hace con su primer equipo de filmación en super 8; en 1982 funda la Austria Filmmakers Cooperative (junto a gente como Peter Weibel, Valie Export y Lisl Ponger, entre otros); organiza sesiones de cine experimental austriaco durante el período 1987-1991 y escribe en medios como la revista “blimp”. Con la década de los noventa le llega el reconocimiento gracias a una obra en celuloide que remarca la fascinación producida por la puesta en movimiento de las imágenes. Transitando entre la reutilización de material fílmico, la reivindicación del trabajo artesanal y la recuperación de ciertas perspectivas estructuralistas (el beso repetitivo, acelerado y maquinal de Liebesfilm) Peter Tscherkassky elabora un discurso personal de formas identificables. Su particular tratamiento visual y auditivo está ligado al cine estructural y materialista de la vanguardia internacional, a la prolífica tradición del cine experimental austriaco y a las figuras omnipresentes de Kurt Kren y Peter Kubelka. Su práctica cinematográfica es el producto de una construcción visual que parte de material de ficción apropiado, para desembocar en un minucioso estudio de laboratorio y optical print. La técnica analógica que desarrolla para manipular cada uno de los fotogramas da a la imagen una textura fotográfica particular que remarca la materialidad del soporte, incidiendo gráficamente en su superficie (resquebrajamientos, superposiciones, inscripciones, etc.) o en los elementos que lo acompañan (perforaciones, bandas sonoras, indicaciones para la proyección, etc.). El audio se acopla a a las imágenes sorprendiendo constantemente con ruidos arrítmicos, zumbidos progresivos y silencios abismales. Todo ello queda hilvanado magníficamente y reelaborado concienzudamente para desvelar nuevas significaciones de las películas de ficción que utiliza.




Si sus inicios están ligados a cierto lirismo documentalista en formato subestándard y a un uso sistemático heredero de los años setenta, su consolidación queda alineada a una práctica del found footage que tiene más de desmontaje que de hallazgo. Son ejercicios de détourment que resitúan plásticamente la película original, sin llegar a parodiarla. El autor ensalza los argumentos implícitos de las narraciones, hallando contenidos metafílmicos que celebran la presencia indicial de esas mismas imágenes. Así Outer Space samplea secuencias del filme de terror The Entity (1981) -dirigido por Sidney J. Furie's y protagonizado por Barbara Hershey-, para realizar diez minutos inquietantes de suspense invisible, en los que la actriz sufre una congoja aturdidora, provocada por el propio aparato cinematográfico. Instructions for a light and sound machine sigue unos parámetros parecidos descontextualizando escenas del spaghetti western de Sergio Leone El bueno, el feo y el malo (1966). El objetivo: sobredimensionar sus valores crepusculares, con texturas en blanco y negro en perpetua transformación.

La diferencia principal entre el uso del soporte 8 milímetros y el del CinemaScope, en 35 milímetros, (en la trilogía formada por L’Arrivée, Outer Space y Dream Work) es la espectacularización del resultado final de estas últimas. Pero también existe una diferencia de planteamiento y procedimiento. Tscherkassky filma en super 8 sus primeras piezas pero se decanta a finales de los años noventa hacia una práctica pormenorizada del cine sin cámara, son "films from a dark room" (1). Ese cambio tecnológico resulta más que decisivo para entender el camino trazado a lo largo de estas dos décadas de práctica fílmica. Es por eso que estas dos proyecciones auto-programadas pueden servir para descubrir películas que, aún estando convenientemente documentadas en su libro monográfico (2), no han podido visionarse fácilmente por estos lares. Todas ellas pueden ayudar a visualizar una obra cinematográfica que, sirviéndose de parámetros estilísticos heterogéneos, consigue transmitir inusitadamente, un más que estimable grado de unicidad.
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(1) Así se titula el DVD publicado por el sello Index: Films from a Dark Room.

(2) Alexander Horwath, Michael Loebenstein (Ed.), Peter Tscherkassky.
Wien 2005, FilmmuseumSynemaPublikationen



(Imágenes de Liebesfilm, Outer Space e Instructions for a light and sound machine)

21 de agosto de 2008

Thomas Draschan

From Thomas Draschan

METROPOLEN DES LEIGHTSINNS